El kheer siempre ha ocupado un lugar especial en las cocinas de la India. Se prepara para festividades y se ofrece durante las oraciones, pero también está presente en las comidas familiares más sencillas. Elaborado con leche, arroz y tiempo, el kheer representa abundancia y cuidado. La cocción lenta de la leche y los granos permite que los sabores se profundicen, creando un postre que resulta a la vez reconfortante y ceremonial. Cada cuenco transmite calidez y familiaridad, recordándonos que los platos más simples suelen ser los que más perduran en la memoria.
A continuación, una receta clásica de kheer de arroz, suave en sabor y fácil de preparar:
Porciones: 2
Tiempo de preparación: 10 minutos
Tiempo de cocción: 40 minutos
Tiempo total: 50 minutos
Nivel de dificultad: Fácil
Ingredientes
- 40 g de arroz basmati
● 500 ml de leche entera
● 40 g de azúcar (ajustar al gusto)
● 4 a 5 vainas de cardamomo verde, ligeramente machacadas
● 15 g de almendras laminadas
● 10 g de anacardos picados
● 10 g de pasas
● Una pizca de hebras de azafrán (opcional)
● 5 g de ghee
Preparación
- Lavar bien el arroz y dejarlo en remojo durante 20 minutos. Escurrir y reservar.
● Calentar el ghee en una olla de fondo grueso. Tostar ligeramente las almendras y los anacardos hasta que desprendan aroma. Retirar y reservar para decorar.
● En la misma olla, llevar la leche a ebullición suave. Añadir el arroz remojado y cocinar a fuego bajo, removiendo con frecuencia, hasta que el arroz esté tierno y la leche espese.
● Incorporar el azúcar, el cardamomo, el azafrán y las pasas. Cocinar de cinco a siete minutos más, apagar el fuego y dejar reposar el kheer.
Para servir:
Servir caliente, a temperatura ambiente o frío. Decorar con los frutos secos tostados y disfrutar de un postre que invita a saborearse lentamente.